Una necesidad para el desarrollo del proyecto nacional

El 27 de abril de este año la presidenta Cristina Fernández de Kirchner presentó el proyecto de ley sobre “protección al dominio nacional sobre la propiedad, posesión o tenencia de las tierras rurales”, el cual fue anunciado por ella en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso. En su discurso remarcó la idea central del proyecto, “la protección de un recurso estratégico no renovable como va a ser y como ya es en este siglo XXI la tierra”.

 

Desde su presentación formal en la Cámara de Diputados, este proyecto sólo ha logrado la reunión de algunas comisiones abocadas a su tratamiento y la presencia del entonces ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, exponiendo los fundamentos del mismo y la importancia de su aprobación. El 30 de noviembre ha culminado el período de sesiones ordinarias y el proyecto no obtuvo siquiera dictamen, pese a los esfuerzos del bloque Frente para la Victoria por obtenerlo y votar su media sanción.

Es llamativo que no se haya avanzado con la iniciativa en la Cámara, dado que hay por lo menos 13 proyectos de diputados relacionados con el tema, de diversos bloques políticos y en líneas generales en coincidencia con el texto enviado por el Poder Ejecutivo. Además, la presidenta ha insistido en varios de sus discursos posteriores con la necesidad de sancionar la ley. La composición de la Cámara y el desdibujado rol de la oposición (en mayoría hasta la renovación del Cuerpo) han impedido que se avance con este proyecto tan importante para el marco jurídico y productivo del país.

Y es en relación a estos aspectos donde debe dimensionarse la importancia de regular la tenencia de la tierra de nuestra patria. Parece mentira, pero en el siglo XXI, la Argentina aún no posee un catastro nacional de tierras y un marco que regule los límites a su posesión. En este sentido, el proyecto plantea un límite del 20% sobre la posesión de tierras en manos de extranjeros y una regulación acerca de la cantidad de territorios en manos de personas físicas y jurídicas para limitar su concentración. La necesidad de una ley marco sobre la tenencia de la tierra está relacionada con el desarrollo del proyecto nacional. Desde 2003 en este país se han tomado varias medidas directamente relacionadas con la explotación sustentable de la tierra y la actividad económica que surge de la misma: se ha creado el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca; se están fomentando vías de acceso al crédito para aumentar las zonas con riego artificial; se ha lanzado un satélite desarrollado íntegramente en nuestro país que será aplicado a la medición de la salinidad de los terrenos, y se ha presentado el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2020.

Por este motivo, se impone como una necesidad que nuestro país cuente con esta ley, para seguir fomentado el crecimiento económico, aumentar las exportaciones agropecuarias y principalmente porque limitar la tenencia de tierras en manos de extranjeros significa la profundización de la soberanía política que Argentina ha recuperado desde la presidencia de Néstor Kirchner.

Pablo Salinas

@SalinasPabloJ

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